CONVENCIÓN NACIONAL BARQUISIMETO 2013

CONVENCIÓN NACIONAL BARQUISIMETO 2013
Cronistas

Bienvenidos Cronistas de Venezuela

Les doy la bienvenida a este blog, desde el cual mantendré informados a todas las personas interesadas en las actividades que realizamos los Cronistas Oficiales de Venezuela. Principalmente de las reuniones, proyectos, y todo lo relacionado con la Junta Directiva de la Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela, de la cual formo parte como Secretario de Prensa y Relaciones Interinstitucionales. Su comentario es importante para el mantenimiento de este espacio.
Gracias.
Lic. Verni Salazar
Cronista Oficial del Municipio Antonio Díaz
Estado Nueva Esparta.

martes, 11 de febrero de 2014

TINTA Y PAPEL

PABLO GÍL, UN LIDER EXCEPCIONAL CURTIDO EN LA LUCHA SOCIAL

Luis Mendoza Silva*
                                                                        luismendozasilva1@gmail.com

Pero de pronto hay alguien/ que nos habla con la voz definitiva y mansa/ que resuena perfecta, idealmente triste/, desde los viejos campanarios de un pueblo/, olvidado, olvidado, y simplemente lento. (J. R. M.). Un sabio que reflexionaba por las tardes en el solar de su casa, a cerca del tiempo y las circunstancias decía; el tiempo de los hombres no lo determina su edad, si no la historia, quien está facultada para mantener la presencia de tales, quienes con base en sus acciones pudieran lograr permanencia en las memorias de todos los calendarios. He ahí que cabe la pregunta ¿Que has hecho para que tu nombre perdure en la memoria de los tiempos?
La conclusión a la que llega el abuelo, la sentimos como respuesta cuando encontramos en un peldaño de cualquier telarañosa biblioteca, un libro dejado por algún escritor fallecido hace años, pues, allí su voz y pensamiento siguen vigentes a través de los siglos, pero, la sentimos también cuando revisamos la vida de un personaje como don Pablo Gil, hombre forjado en el difícil trabajo de la lucha social, pues, prácticamente desde su infancia anda por estos caminos en busca de reivindicaciones para un pueblo, su pueblo. Como un verdadero quijote lo hemos visto fajarse y, no contra molinos de viento, si no contra los que utilizando el poder y desde posiciones arribistas maltratan a los más débiles.
Este singular personaje, tan nuestro como el más nuestro de los nuestros, es una suerte tenerlo entre nosotros, porque hay en él una lección eterna que es preciso aprender y, es que esa pasión que Pablo pone en cada acción que ejerce, debemos copiar e imprimirla en las conciencias de generaciones sucesoras, por ello, no creo que hay otro con tantos merecimientos para aparecer reseñado en esta columna, que es un especio para la difusión de los valores más intrínsecos de nuestra venezolanidad, pues, este viejo luchador al que reconocemos por su acción tenaz de inquieto trabajador social, por la decisión inquebrantable de lidiar por los derechos humanos, el bien común y la libertad, es un hombre pleno de nuestros más auténticos valores.
Con solo abrir algunos periódicos regionales de las ultimas tres décadas, usted se encuentra con evidencias ciertas de lo que hemos venido comentando, e igualmente allí podrá darse cuenta que en medio del fragor político que a él no le es ajeno, aunque su militancia esté alejado del partidismo tradicional, se resalta una identificación social alineada con la participación protagónica si se quiere, en todos los hechos y sucesos de la vida cotidiana, como lo han instruido y así está reflejado en la historia, los grandes revolucionarios de todos los tiempos.
Pablo Gil, nació un 25 de enero de 1955, en el caserío Santo Cristo del municipio Antonio José de Sucre del estado Portuguesa, precisamente en las cercanías de donde naciera el poeta, maestro y guerrillero Argimiro Gabaldon, y de allí vino a vivir entre nosotros, precisamente el caserío Las Tinajitas, jurisdicción del municipio San Genaro de Boconoito, desde donde ha desarrollado una intensa lucha social. Hablar de Pablo Gil es realmente apasionante, pues, en él sin menester de la alabanza vana encontramos cosas interesantes, y a cada instante uno se topa con el hombre capaz de abandonar la tranquilidad de su hogar e irse tras unos sueños, que solo le son propios a las personas de elevada conciencia cultural y patriótica. Y aquí, desde nuestra inocencia poética, nos atrevemos a imaginar que Pablo como Argimiro, fue niño campesino, soñador que correteó libre la pradera y vio cuando los guerrilleros pasaron por el patio de su casa, con sus morrales de sueños para no volver más nunca, si no en el poema de Chimiro: “Yo partí hace muchos años/, pero es tan difícil irse/, que cada vez que amanece/, parece de nuevo que nos vamos/” (A. G.).
En realidad, no estamos estableciendo comparaciones o parangones, entre Pablo el rebelde y Argimiro el guerrillero, si no que como los tiempos cambian, las cosas y las circunstancias también, las luchas de hoy son distintas aunque sean las mismas, por ello el canto y el dolor es el mismo. Y así anda este maestro de la vida, todos los días, recorriendo con su alforja de sueños los rumbos que le toca recorrer, como si quisiera decir con Argimiro: “Yo vengo de todos los caminos/ y estuve en todas partes/, a pie o en sueños, da lo mismo/, en alas ajenas o en mis propias alas/, y he dejado en cada espina/, en cada grieta, en cada tramo/, un poco de mi carne/ y un poco de mi aliento/”. (A. G.)
  

Luis Mendoza Silva
C. I. 8.069.531


*Cronista de Boconoito 

No hay comentarios:

Publicar un comentario